Berlín 1

Noviembre 7, 2008

Berlín es tal vez una de las ciudades más neutrales, desde muchas perspectivas, que yo jamás haya conocido. Vivo aquí hace ya varios años y, a pesar de venir de otra cultura completamente distinta, debo reconocer que esta ciudad se deja conocer como muy pocas.

La nacionalidad extranjera con mayor presencia es la turca. ¿Por qué? Eso quisiera poder responderlo con precisión, es por ello que me informaré a cabalidad y tocaré el tema en un próximo artículo, pero puedo adelantar que tiene que ver con mano de obra para una Alemania en vías de neo-desarrollo. Por otro lado, hoy por hoy, contamos con una presencia e incremento gradual de españoles, sobre todo jóvenes. Creo estar seguro de que uno de los principales motivos se llama Easy y se apellida Jet. Esta aerolínea cuenta con al menos 2 vuelos diarios directos de Berlín a varias ciudades españolas. Los precios de los tickets (ida y vuelta) oscilan entre los 40 y 60 Euros aprox. También hay bastantes italianos, franceses, americanos, australianos, en fin, hay una variedad de nacionalidades interminables. Es que no sería la misma ciudad sin ellos. Cabe recalcar que en Berlín no encuentras al típico alemán que se va a calcinar la piel en Mallorca. Aquí encuentras (entre otros) al alemán, cual personaje de video musical de los 80, sin aparente noción voluntaria del tiempo que no pertenezca a esa época.

Sin duda una de las cosas más fascinantes de Berlín es la libertad y tolerancia de sus habitantes. Puedes ir por la calle vestido como te parezca, hacer lo que te parezca, pensar como te parezca…que a nadie le importa, pero no desde el punto de vista de “me da igual” (o no completamente) sino desde un claro sentido de la tolerancia y respeto al derecho civil. Otro de los puntos positivos es el costo de la vida. Siendo la capital de Alemania resulta dificil de creer pero es verdad, en Berlín puedes encontrar pisos de 50 metros cuadrados, en buenas zonas, por 400 Euros al mes. Un café te puede costar 1,20 Euros. Por 6 Euros comes en cualquier tailandés, japonés, italiano, etc. Lo que sí es caro es el transporte público. Un viaje sencillo te cuesta 2,10 Euros. El ticket mensual cuesta 70 Euros, pero ¡vale la pena! Berlín tiene un excelente sistema de transporte público. Por ejemplo, de lunes a jueves tiene sólo una pausa de 1am a 4am. Durante el fin de semana no para, es casi como si tuvieses servicio de limosina de tu casa al bar, club, disco, evento o fiesta.

En esta metrópolis hay mucho “artista” proveniente de muchos rincones de Alemania, Europa y del mundo. Lo expongo así no porque no sea cierto, es sólo que hay algunas partes de la ciudad donde cada segunda persona se presenta como artista…y no siempre es verdad. Una anécdota curiosas fue hablar con un berlinés y escucharlo clasificar luego de un un fugaz vistazo a dos pasantes de la calle como “verdadero” y “falso” artista. Dijo textualmente: “Ese es de Kreuzberg (verdadero) y ese otro de Prenzlauer Berg (falso)”. Aclaro que no todos en Prenzlauer Berg son falsos artistas, es sólo que ahí se dan con más frecuencia los casos de “¿yo? ¡artista!”.

Creo que comparar a Berlín con otras ciudades no es posible, ¡es que es única! Hay muchas ciudades que tienen mucho en común y se pueden comparar, pero como ésta no encuentro otra aún, por lo que me reservaré el derecho.

A veces, mientras subo por las escaleras de algún edificio restaurado, puedo casi sentir la presencia de algún soldado escondido, esperando a su enemigo, o quizás aterrado de tanta sangre, bombas, balas y violencia. Aquí hay mucha melancolía amontonada en cada esquina, incrustada en los agujeros que dejaron las esquirlas de alguna granada o fragmento de bomba. Por las calles de esta ciudad nunca caminas solo, siempre te acompaña algún caído en combate, alguien que tal vez ignora que ya no pertenece a esta época, alguien a quien su compañía no encontró, ni encontrará.

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