Opina, calla, opina…

Noviembre 14, 2008

No hay día en el cual uno no se confronte (directa o indirectamente) con la opinión de “alguien”, sin importar su posición, ideología, religión, etc., como por ejemplo sucede con los “comentaristas aficionados” bajo pseudónimos autoconferidos. Con esto quiero decir que la libertad de expresión se encuentra en pleno ejercicio civil gracias a este medio llamado Internet y sus diversas plataformas de comunicación. Y sobre éstas precisamente quisiera referirme en esta ocasión.

Hablando, por ejemplo, del espacio ofrecido por los diarios online para el comentario del lector – que lo considero, indiferente a la opinión, positivo en muchos aspectos – ha abierto posibilidades innumerables para que cada persona pueda expresarse con respecto a x,y o z tema. Para mí lo mejor de todo esto es que te encuentras con muchas opiniones que pueden llegar a ilustrarte, o en su defecto nublarte, pero que ante todo te permiten la entrada temporal a un pequeñísimo compartimento en la mente de un ciudadano común, lo cual es, sin duda, algo interesante sobre todo en estos días de racionamiento voluntario de la tolerancia, el razonamiento, la comprensión, etc, etc, etc. 

Por otro lado está Youtube. Yo soy un ”tubero” dedicado, lo reconozco, es que hasta ahora no hay algo que no haya encontrado en esa mina de oro. Hay de TODO. Es la videoteca más rica del mundo, con ejemplares originales, hechos cover, personalizados, en fin…es fantástico (como medio). Pero también es punto de referencia para encontrar las discrepancias y las ocurrencias más disparatadas, hablando por ejemplo de temas de rivalidad. Lo que más me ha llamado la atención es ver el grado de rivalidad (expresado por sus elementos más ignorantes, sin lugar a dudas) entre nacionalidades, específicamente de América del Sur. Es lamentable ver a un chileno contra un peruano, un argentino contra un uruguayo, un colombiano (porque está de moda) contra un ecuatoriano, y así, todos se tiran una piedra lo que genera obviamente avalancha de insultos y ofensas que antes no se sentían, al menos yo no lo sentía. Me he quedado asombrado (negativamente hablando) del grado de rechazo que hay entre latinoamericanos debido a los últimos años de emigraciones. Lo curioso y triste del caso es que el rechazado más frecuente es el indio, lo cual considero una de las canalladas más despreciables ya que el VERDADERO anfitrión y dueño de Latinoamérica es EL INDIO (indígena). Luego está el negro, que no importa dónde se encuentre en el continente sudamericano, siempre es tratado con desprecio, a menos que sea futbolista o atleta. Pero no profundizo en el tema, prefiero dejarlo para otro artículo porque ahí sí que hay para hablar y URGE, por cierto. En pocas palabras, ¿cada país de este continente pretende presentarse como el más fino y de mejor nivel, no por su situación social general y calidad de vida, sino recurriendo a su color de ojos y piel? ¡Vaya ignorancia! He ahí el nivel de una persona, de un pueblo, de una nación. Las ideas no se valoran, por eso nos volvemos cada vez más ignorantes. 

Para terminar con este artículo de opinión, quisiera hacer hincapié en los puntos a favor de los espacios de opinión. Considero de suma importancia el conocer la opinión pública, no a través de un portavoz oficial, sino más bien a través de Pepe el del kiosko de la esquina, María la camarera guapa del café, Sir Perico von los Palotes de quién sabe dónde…por el simple motivo de que encontraremos mucha incoherencia actual en la mayoría de los casos…pero también un par de perlas que inviten a la reflexión.

Berlín 1

Noviembre 7, 2008

Berlín es tal vez una de las ciudades más neutrales, desde muchas perspectivas, que yo jamás haya conocido. Vivo aquí hace ya varios años y, a pesar de venir de otra cultura completamente distinta, debo reconocer que esta ciudad se deja conocer como muy pocas.

La nacionalidad extranjera con mayor presencia es la turca. ¿Por qué? Eso quisiera poder responderlo con precisión, es por ello que me informaré a cabalidad y tocaré el tema en un próximo artículo, pero puedo adelantar que tiene que ver con mano de obra para una Alemania en vías de neo-desarrollo. Por otro lado, hoy por hoy, contamos con una presencia e incremento gradual de españoles, sobre todo jóvenes. Creo estar seguro de que uno de los principales motivos se llama Easy y se apellida Jet. Esta aerolínea cuenta con al menos 2 vuelos diarios directos de Berlín a varias ciudades españolas. Los precios de los tickets (ida y vuelta) oscilan entre los 40 y 60 Euros aprox. También hay bastantes italianos, franceses, americanos, australianos, en fin, hay una variedad de nacionalidades interminables. Es que no sería la misma ciudad sin ellos. Cabe recalcar que en Berlín no encuentras al típico alemán que se va a calcinar la piel en Mallorca. Aquí encuentras (entre otros) al alemán, cual personaje de video musical de los 80, sin aparente noción voluntaria del tiempo que no pertenezca a esa época.

Sin duda una de las cosas más fascinantes de Berlín es la libertad y tolerancia de sus habitantes. Puedes ir por la calle vestido como te parezca, hacer lo que te parezca, pensar como te parezca…que a nadie le importa, pero no desde el punto de vista de “me da igual” (o no completamente) sino desde un claro sentido de la tolerancia y respeto al derecho civil. Otro de los puntos positivos es el costo de la vida. Siendo la capital de Alemania resulta dificil de creer pero es verdad, en Berlín puedes encontrar pisos de 50 metros cuadrados, en buenas zonas, por 400 Euros al mes. Un café te puede costar 1,20 Euros. Por 6 Euros comes en cualquier tailandés, japonés, italiano, etc. Lo que sí es caro es el transporte público. Un viaje sencillo te cuesta 2,10 Euros. El ticket mensual cuesta 70 Euros, pero ¡vale la pena! Berlín tiene un excelente sistema de transporte público. Por ejemplo, de lunes a jueves tiene sólo una pausa de 1am a 4am. Durante el fin de semana no para, es casi como si tuvieses servicio de limosina de tu casa al bar, club, disco, evento o fiesta.

En esta metrópolis hay mucho “artista” proveniente de muchos rincones de Alemania, Europa y del mundo. Lo expongo así no porque no sea cierto, es sólo que hay algunas partes de la ciudad donde cada segunda persona se presenta como artista…y no siempre es verdad. Una anécdota curiosas fue hablar con un berlinés y escucharlo clasificar luego de un un fugaz vistazo a dos pasantes de la calle como “verdadero” y “falso” artista. Dijo textualmente: “Ese es de Kreuzberg (verdadero) y ese otro de Prenzlauer Berg (falso)”. Aclaro que no todos en Prenzlauer Berg son falsos artistas, es sólo que ahí se dan con más frecuencia los casos de “¿yo? ¡artista!”.

Creo que comparar a Berlín con otras ciudades no es posible, ¡es que es única! Hay muchas ciudades que tienen mucho en común y se pueden comparar, pero como ésta no encuentro otra aún, por lo que me reservaré el derecho.

A veces, mientras subo por las escaleras de algún edificio restaurado, puedo casi sentir la presencia de algún soldado escondido, esperando a su enemigo, o quizás aterrado de tanta sangre, bombas, balas y violencia. Aquí hay mucha melancolía amontonada en cada esquina, incrustada en los agujeros que dejaron las esquirlas de alguna granada o fragmento de bomba. Por las calles de esta ciudad nunca caminas solo, siempre te acompaña algún caído en combate, alguien que tal vez ignora que ya no pertenece a esta época, alguien a quien su compañía no encontró, ni encontrará.

Estimado lector

Noviembre 7, 2008

Reflexioné mucho antes de decidirme a publicar esto. Pensé que estaría un poco fuera de lugar escribir sobre mí cuando, hablando claro y sin mucho rodeo, hasta ahora sólo he publicado un artículo. Lo hago finalmente porque no soy el tipo de persona que “calcula” este tipo de cosas, por el contrario, soy fiel admirador de la espontaneidad y es ella quien me anima a compartir esta parte de mí, principalmente porque me gustaría que quien me lea, sepa un poco sobre quién está detrás de las teclas. 

No quiero complicarme ni mucho menos a quien pueda leerme, por lo que te invito a dejar de leer cuando gustes. Doy mi palabra de que no me sentiré ofendido.

Esta vez escucho nocturnas de Chopin como complemento de inspiración para escribir, aunque el reloj revele que son las once de la mañana. He mantenido siempre un perfil bajo con respecto a escribir y sobre todo a compartir opiniones. ¿Por qué? Porque no estaba listo. ¿Estoy listo ahora? No lo sé, pero al menos estoy más motivado que antes. Y es que, siendo una de mis frases favoritas: “Mejor callar antes que interrumpir la belleza del silencio”, considero que hay momentos para todo, lo importante es saber reconocerlos. Si he escogido el momento indicado para exteriorizarme, ya lo dirá el tiempo.

Quisiera a través de estas líneas compartir mi fuente de inspiración para las opiniones y escritos por avenir. Tenía un abuelo escritor y poeta. Lamentablemente lo conocí muy poco. No soy escritor, mucho menos poeta. Soy un fotógrafo amante de la música que escribe historias cortas por afición. Hasta ahora he escrito con imaginación, he compuesto música con fantasía y he fotografiado sólo la realidad. Y me gusta que sea así. No soy el más admirador de la tecnología, lo cual no quiere decir que esté en contra de ella, es sólo que algunos momentos de nuestras vidas modernas y futuras no tendrán nunca más el romanticismo de los “viejos tiempos”. Eso me apena. A medida que pasa el tiempo perdemos indiscriminadamente los valores básicos. Lo peor es que el tiempo pasa tan rápido que de eso sólo se da cuenta el que no pertenece activamente a los tiempos modernos, con excepciones obviamente. Sí, soy más clásico que moderno. Me apasiona la vieja arquitectura de París, Roma, Budapest, entre otras. Me desmotiva lo moderno. Vivo en una ciudad sin culpa de vestirse clásica, moderna y neutral…todo en un sólo vestido. La pobre viste los retazos que la historia le impuso. Ante su desnudez, no tuvo otra opción, mi pobre Berlín.

Considero que una de las cosas más bellas de la vida es que contamos con una capacidad de aprendizaje sin fronteras, sin límites, sin mega ni gygabytes. ¿No es eso fantástico? Cuando se trata de aprender, sin importar la fuente, tengo el orgullo de decir que perdí la llave soberbia que cerraba mi mente, aunque algo sí quisiera dejar en claro: en mi mente tengo espacio ¡para todo!, más no interés ¡por todo! Acepto abiertamente las críticas, pero no siempre se agradecen. Eso sí, respeto todas y cada una de las opiniones.

Muchas gracias.

Atentamente

Serried Keorks

Omar en España

Noviembre 4, 2008

Leí esta mañana en El País (diario español), que “Omar”, uno de los numerosos hijos de Osama Bin Laden, ha pedido asilo político en España. De hecho, se encuentra actualmente en una terminal del aeropuerto de Madrid (Barajas) a la espera de la tramitación de su petición, la cual está siendo tratada con “celeridad”. El tema es delicado, sin lugar a dudas.

Tan pronto terminé de leer la noticia, me interesó conocer la opinión de los lectores, los cuales eran en su mayoría españoles, como era de suponer. La mayoría de estas opiniones manifestaban de manera enérgica -algunas entre ironía y sarcasmo - el rechazo ante tal situación. Pero por otro lado, sí que hubo personas que lo vieron de otra manera, por ejemplo, hubo quien citó una frase curiosa: “Ten a tus amigos cerca y a tus enemigos más aún” . Otros escribieron: “A mí no se me olvida el 11-M”. En fin…

No vivo en España pero creo comprender parcialmente ese recelo de quienes, sin darle mucha reflexión, se expresaron en contra del asilo. Vivo en Alemania y este país también está en la lista de objetivos terroristas.  Nunca he sido paranoico ni pesimista, pero debo reconocer que hubo una época en la que no me sentía seguro fuera de mi departamento. Fue un tiempo en el que ver por la calle a un tipo con “las características” me obligaba a analizarlo de pies a cabeza y, dado el caso, no quitar los ojos de encima de su maleta o mochila. En esos días salió en las noticias que habían encontrado un par de bombas en un tren las cuales no habían explotado por un error de los terroristas. La frase “Errar es de humanos” tiene un sabor agridulce en este caso.

No es nada nuevo que el tema “inmigración” sea uno de los más latentes, controversiales y delicados no sólo en la Unión Europea sino en tantas partes del mundo, tantas que nombrarlas transformarían a esta opinión en un listado y, personalmente, no es mi intención ni prioridad. El objetivo de mi opinión resumo con las siguientes palabras:

Leer opiniones de “cualquier persona” suele, en la mayoría de los casos, reflejar perspectivas decepcionantes por el grado de ignorancia de sus emisores…pero, por otro lado y por suerte, siempre resalta una que otra perla que invita a la reflexión.